SALIDA RÁPIDA

Cómo detectar el maltrato

Más allá de lo físico

Cuando se trata de violencia física resulta más evidente, sobre todo cuando los efectos en el cuerpo pueden ser observados por cualquier persona cercana a la víctima o reconocidos en un examen médico.

Generalmente el que sufre maltrato psicológico no es consciente de ello, pero el maltratador tiene comportamientos -tanto en privado como en público- que lo evidencian: insultos, menosprecio, faltas de respeto, amenazas, humillaciones, chantaje, gritos, burlas, indiferencia, el control o las prohibiciones, culpabilizaciones, intimidaciones, son ejemplos de como se puede manifestar el maltrato psicológico.

Del lado de la víctima, la situación de maltrato genera:

  • Estrés crónico y ansiedad, depresión, miedos, menor rendimiento laboral, interrumpe o reduce sus relaciones sociales etc...
  • Trastornos psicosomáticos (alteraciones del sueño, hipertensión, alteraciones digestivas, dolores musculares, de cabeza etc..).

Además, se asocia al consumo de fármacos o drogas. El maltrato psicológico es fácilmente detectable por el psicólogo.

El maltrato psicológico.

La detección está condicionada por la red de relaciones sociales que tenga la víctima, la edad, el grado de dependencia y, como es obvio, por la gravedad del maltrato . Un anciano dependiente y con problemas cognitivos debería contar con la supervisión de algún familiar que lo quiera y que pueda detectar el maltrato proviniente de sus cuidadores. El maltrato a niños por parte de uno de sus progenitores debería ser detectado por el otro. Si son los dos quienes ejercen violencia, podría detectarlo el pediatra ,en particular en el supuesto de maltrato físico por los signos evidentes del mismo en el cuerpo del niño, pero también cuando se trata de maltrato psicológico, porque éste puede padecer trastornos psico-físicos que podrían ser un indicio del mismo como son: insomnio, ansiedad, alteraciones de la alimentación, dolores de cabeza, etc. En este supuesto es fundamental hacer un estudio exaustivo para determinar la causa. Así mismo en la escuela, el niño puede desarrollar comportamientos que son indicio de maltrato como retraimiento, agresividad hacia el profesor o los compañeros, desmotivación, bajo rendimento académico o fracaso escolar y en muchas ocasiones los familiares no son conscientes del vínculo patológico que tienen con el mismo; la derivación a un psicólogo terapeuta es fundamental para encontrar las causas de los problemas escolares y promover en favor del niño los cambios necesarios. El maltrato a los niños también puede detectarse por algún familiar cercano que debería actuar en defensa del menor.

Si se trata de maltrato entre adultos, la víctima tiene que querer verlo y alejarse de él. Es la misma víctima quien lo tiene que detectar porque generalmente no trasciende al ambito social o incluso al familiar. En ocasiones la persona víctima de maltrato pero no consciente de él, busca ayuda psicológica por un estado emocional y/o físico deteriorado, siendo el psicólogo quien lo detecta y ayuda a esa persona a salir del mismo. Otras veces, la víctima siendo consciente del maltrato y una vez vencido el miedo a las represalias del maltratador, lo comunica a familiares o amigos en quienes busca apoyo, o recurre a una asociación como la nuestra, donde obtiene le respaldo humano y profesional que necesita, para dejar atrás el maltrato y sus secuelas.